
Por primera vez me he planteado esta pregunta (aunque es cierto que en algún momento de mi vida, sobretodo en la adolescencia probablemente me lo he preguntado de forma inconsciente).
Yo es mi identidad. La identidad la vamos formando en todo nuestro desarrollo como personas, desde que nacemos, en la infancia, la niñez como nos comportamos, actuamos o pensamos… en algún momento surge la necesidad de hacernos ésta pregunta de mirarnos a nosotros mismos y de reflexionar acerca de lo que vemos, si estamos de acuerdo o no. Entonces nos damos cuenta de nuestras virtudes, de nuestros complejos, errores, de algunas cosas que no nos gustan de nosotros mismos y tal vez algún día intentaremos cambiarlas. Pero creo que ese yo puede ir cambiando a lo largo de nuestra vida, por circunstancias, por el paso del tiempo… pero siempre seguirá teniendo esa esencia que nos caracterizaba cuando éramos pequeños. Puede que en algún momento hagamos uso de una máscara para intentar escondernos de alguna característica nuestra que nos diera miedo enseñar a los demás, pero esa máscara no durará eternamente, entonces ese yo siempre se mostrará tal y como es.
Cuando en clase nos propusiste responder a esta compleja pregunta lo primero que pensé fue pues vaya pregunta, pues soy Ana y punto. No vi la necesidad de ir más allá. Pero creo que todos somos más que un simple nombre. Somos la persona que hemos ido creando poco a poco, y que todavía se seguirá formando. Como dice el texto, “yo es en realidad varios yo: es una constelación, es una apariencia, un espejismo inevitable” somos lo que somos, aunque queramos engañarnos a nosotros mismos.


